Fandigital y Comicdigital emplean cookies para determinadas funcionalidades. Si continúa navegando asume la aceptación de las mismas.
Marvel Now! Deluxe #26 - Guardianes de la Galaxia de Brian M. Bendis #3: El Vórtice Negro Comic Digital
REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"¿Sabías que el oxigeno fue descubierto en 1847? Me pregunto que respiraba la gente hasta entonces." Groucho / Dylan Dog #10
ID

Marvel Now! Deluxe #26 - Guardianes de la Galaxia de Brian M. Bendis #3: El Vórtice Negro

Panini recoge en un solo volumen esta trepidante saga

Un artículo de José María Pérez Cuajares - Introducido el 15/08/2020

Artículos relacionados

· Marvel Now! Deluxe #15 - Los Guardianes de la Galaxia de Brian Michael Bendis #2: Planeta de Simbiontes

· Marvel Now! Deluxe: Los Vengadores de Jonathan Hickman #1: Todo Muere

· Marvel Now! Deluxe - Thor de Jason Aaron #1: El Carnicero de Dioses

En la introducción de este tercer tomo de la etapa de Brian Michael Bendis en los Guardianes de la Galaxia, David Hernández Ortega habla de las dos claves que encierra esta saga en trece entregas que nos ayudará a recorrer el lado cósmico más reciente del universo Marvel. En primer lugar, el concepto de MacGuffin, que nos acompaña desde hace muchos años en películas, series y libros, por el cual hay un objeto que la mayor parte de los personajes desean tener y que, en muchos casos, ni siquiera llegamos a conocer a fondo. Podemos ser testigos de la encarnizada lucha de los personajes por conseguir un misterioso maletín, sin que sepamos siquiera el contenido del mismo al final de la historia. En este caso, sí que se nos explica qué es el Vórtice Negro que da título a la saga, y en el one-shot que sirve de prólogo a la misma, Sam Humphries nos lleva al lejano planeta Viscardi, donde asistiremos al advenimiento del Vórtice Negro, y cómo Gara, la última de su raza, sigue exigiendo respuestas a la misteriosa divinidad que aniquiló a su pueblo a cambio del poder que le da el artefacto. En el paso de los capítulos, veremos cómo muy pocos pueden resistirse a la tentadora oferta que se les propone.


Por otro lado, David Hernández nos habla de la peculiar “carrera de ratas” que se pone en marcha tras el descubrimiento del Vórtice Negro y, como no podía ser menos, lo que Brian Michael Bendis y Humphries nos proponen es la colisión de varios grupos de héroes y diversos personajes del lado cósmico de Marvel, que dará pie al largo cruce de colecciones y destinos. Los Guardianes de la Galaxia y los jóvenes X-Men son las series más longevas, ambas escritas por Bendis, que se cruzarán en el tomo. Por otro lado, muchos personajes directa o indirectamente implicados con la trama, como Star-Lord, Cíclope, Nova o la Capitana Marvel, que van a poner sus series regulares al servicio de la trama, además de Guardians Team-Up, la segunda serie dedicada al grupo de renegados interestelares, que daba así más espacio a los autores para meter a los protagonistas en mil y un apuros. El lado de los villanos también se presenta más que interesante, con el recién recuperado padre de Starlord o Thane, el hijo de Thanos, a quien conocimos a fondo durante Infinito, el penúltimo gran crossover cósmico de Marvel.


Todos estos personajes se pondrán en algún momento de la trama delante del Vórtice Negro, un aparato capaz de concederles cualquier deseo, y en el que se verán reflejados consiguiendo el poder que tanto anhelan. El principal acierto de la saga es que el lector no necesita grandes conocimientos de la continuidad espacial de la editorial para disfrutarla a fondo, aunque los que sepan de la tortuosa relación entre Peter Quill y su padre, la relación sentimental entre este y Kitty Pride, o cómo es posible que la versión juvenil de los X-Men esté ahora en la Tierra, van a disfrutar sin duda mucho más de las sorpresas y giros que encierran estos trece episodios. Dado que se reúnen hasta ocho series diferentes, el apartado grafico es variopinto, con talentos como el de Ed McGuiness que abre fuego, como los de Paco Medina, Javier Garrón, David López, o un soberbio Andrea Sorrentino, que destaca sobre todos los anteriores, y nos deja un magnífico trabajo. En resumen, Bendis permite a sus personajes desviarse ligeramente de la trama que le ha ocupado los dos primeros años de la serie, para aprovechar este cruce de colecciones y personajes, valorando así el nuevo status de los protagonistas, y divertirse un poco antes de que lleguen las Secret Wars y las cosas se pongan un poco más trascendentales. Una historia que gana leída de un tirón y en la que no pesa el cambio de colecciones y artistas, gracias a una fantástica coordinación que rara vez se encuentra en este tipo de eventos.


contactarEdición impresa