Akiva Goldsman recurre a los conocidos para sacar a flote su primera realización.
En Hollywood, si siquiera alguien con tantos taquillazos a sus espaldas en calidad de guionista y/o productor como Akiva Goldsman (“El código Da Vinci”, “Fringe”) puede sacar adelante un proyecto si los grandes estudios no ven claro su atractivo popular. Goldsman lleva años empeñado en dirigir una película: lo intentó en 2010 con “Man and Wife”, un thriller escrito por Alan McElroy, y no lo consiguió; ahora lleva un tiempo haciendo lo propio con “Winter’s Tale” (adaptación de la novela homónima de Mark Helprin) y los rechazos ha sido tantos que Goldsman, desesperado, ha empezado a recordar favores a sus conocidos en la industria para que se los devuelvan. Hasta la fecha, ya ha conseguido que Russell Crowe y Will Smith (protagonistas respectivos de “Una mente maravillosa” y “Hancock”, títulos en los que Goldsman tuvo mucho que ver) acepten interpretar papeles secundarios en “Winter’s Tale”, lo que, unido a un recorte en el presupuesto del film de veinte millones de dólares, podría conseguirle de una vez la financiación necesaria para iniciar el rodaje.
