CineBreve

Los exhibidores, decepcionados con “El Hobbit: Un viaje inesperado”.

Peter Jackson ha ofrecido en exclusiva a los propietarios de cines norteamericanos diez minutos de la primera entrega de “El Hobbit”, rodada a 48 fotogramas por segundo en vez de los 24 habituales, lo que en teoría mejoraría espectacularmente la fluidez de la imagen, los efectos especiales y los trucos en 3D. Pero para que el público vea la película a 48 fotogramas por segundo, los exhibidores habrán de pagar por un software especial que se añadirá a los proyectores digitales ya existentes. Sin embargo, los primeros testimonios recogidos tras el visionado de estos diez minutos han sido muy negativos, ya que la imagen ha pasado a tener la textura nítida y aséptica “de un culebrón televisivo”. Es un problema del que ya adolecen los nuevos televisores de pantalla plana, que convierten todo lo que emiten, sin importar su época o sus calidades fotográficas, en un producto que parece facturado ahora mismo en un plató televisivo demasiado iluminado.