El nuevo film de Ridley Scott llega protagonizado por Orlando Bloom, en el papel de Balian, un herrero que ha perdido su familia y su fe. Las guerras de religión que están asolando la lejana Tierra Santa le quedan lejos, aunque se vaya a ver inmerso en su drama. Entre las intrigas del Jerusalén medieval se enamora, se convierte en líder y al final usa todo su arrojo y su habilidad para defender la ciudad frente a fuerzas enemigas muy superiores en número.

El destino llega a buscar a Balian en forma de gran caballero, Godofredo de Ibelin (Liam Neeson), un cruzado que ha vuelto a su hogar en Francia por breve tiempo tras luchar en Oriente. Dándose a conocer como el padre de Balian, Godofredo le muestra el verdadero significado de la caballería y le lleva a un viaje que cruza continentes hasta la legendaria Ciudad Santa. En Jerusalén en ese momento –entre la Segunda y la Tercera Cruzada– existe una frágil paz, resultado de los esfuerzos de su inteligente rey cristiano, Balduino IV, ayudado por su consejero Tiberias (Jeremy Irons), y de la moderación militar del legendario líder musulmán Saladino (Ghassan Massoud). Pero los días de Balduino están contados, y trazas de fanatismo, envidias, codicia y celos entre los cruzados amenazan con hacer saltar la tregua por los aires.