La nueva película del transgresor John Waters llega para parodiar el hipócrita puritanismo de ciertos sectores estadounidenses. Una mujer de desproporcionadas ubres, ninfomanía adquirida tras accidentes y sectores reaccionarios en una caza anti-sexo son parte de esta alocada comedia, que conserva las mejores señas de identidad del realizador de cintas como Cry Baby.