Isolda envía 5.000 dólares desde Río de Janeiro a su sobrina Dolores a la Habana para que pueda montar el restaurante que tanto desean ambas. Pero Dolores no sabe que el dinero viaja camuflado en el tacón de unos zapatos de baile. Estos llegan a su destino, pero pasan por numerosas manos, sin que nadie sepa lo que esconden en su interior. Cuando la joven se entera, intenta recuperarlos a toda costa.