Tras treinta años separados, Marianne siente la necesidad de ver de nuevo a su ex-marido, Johan. Así, un precioso día de otoño, decide ir a visitarlo a su antigua residencia de verano. En la casa también pasan las vacaciones el hijo de Johan, Henrik, y la hija de este, Karin. Marianne no tardará en darse cuenta de que las cosas no van bien, y se ve envuelta en una complicada e incómoda lucha por el poder.