Ángel tiene veinte años, un trabajo precario, pocos amigos y una carrera como boxeador no muy prometedora. Vidal, atracador profesional de bancos, vuelve de Argentina e irrumpe en su vida. A partir de ese momento, el frágil universo de Ángel se tambalea y deberá elegir entre la única vida que conoce y el futuro que le ofrece Vidal: dinero, reconocimiento y respeto.