Un hombre tan seductor como criminal, Simón (Jorge Perugorría), navega en su viejo barco transportando emigrantes clandestinos camino de Nueva York. Los abandona en un islote a su suerte, sarcástico e impasible. Una patrullera norteamericana descubre al barco clandestino e inicia una persecución sin que le importe violar las aguas cubanas. Un joven marinero del barco clandestino, Andrés (Álex González), salva la vida de Simón y cae herido bajo las balas norteamericanas. Simón estará siempre agradecido al joven Andrés, pese a que éste se enamore casualmente de una insinuante adolescente, Marie (Ana de Armas), que a su vez es una protegida del malvado Simón. El conflicto queda servido.