Joey, el nuevo disco “Last Look At Eden” me ha parecido una especie de regreso a las raices, pero no de Europe, sino del rock en sí, haciendo bastante hincapié en las influencias de los años 70…
Este disco ha salido asi. No hay nada premeditado, sencillamente nos juntamos todos y este fue el estilo de canciones que nos nacían de dentro. Puede que tenga que ver con la madurez que vamos adquiriendo como músicos, pero es cierto que de alguna manera, casi involuntaria, hemos acabado sonando a bandas como Cream, Thin Lizzy o Led Zeppelin en algunas canciones.

¿Ya no escuchas música nueva?
Si que la escucho. Muse me gustan mucho por ejemplo, lo que pasa es que creo que aún siendo una banda muy importante, no ha tenido el mismo calado en mi subconsciente que las bandas setenteras que te he citado anteriormente, por lo que aunque me gustan, no son influencia en la música que compongo.

¿Tus bandas favoritas de todos los tiempos?
Muy facil; Thin Lizzy, Ufo, Deep Purple, Led Zeppelin…

¿Qué echas de menos de la época en la que sacasteis “The Final Countdown” y fuisteis conocidos no solo en el ámbito del rock, sino por todos y cada uno de los adolescentes de la época que no dudaban en forrar con vuestras fotos las carpetas del instituto?
Fue una época increíble. Viajábamos en jet privado, teníamos guardaespaldas y vivíamos en hoteles de lujo. Había un gran equipo de personas detrás de nosotros. Creo que fue una etapa bonita y podemos presumir de haberla vivido, pero en estos momentos, no hay nada que echemos de menos. Personalmente me siento orgulloso de haber vivido esa vida de abundancia en muchos sentidos y haber mantenido la cabeza fría como para no echarlo todo por la borda, como les pasa a otros que no saben manejar el éxito y acaban dejando de lucir prematuramente.

En esa época eras un hombre muy deseado entre las mujeres por tu imagen aniñada y tu presencia de prototipo nórdico ¿Qué queda de ese Joey en la actualidad?
Aquello fue divertido, pero no es más que una anécdota. Yo soy músico, igual que mis compañeros, y es por eso por lo que queremos ser reconocidos y recordados. Es como un buen deportista, puede ser guapo o no, pero es fundamental que le reconozcan por su talento en el deporte. Por ejemplo, Beckham no hubiera sido tan popular entre las mujeres sino hubiera sido un deportista sobresaliente de antemano, ya que esto le dio la oportundad de estar expuesto a millones de personas. No hay mucho que pueda decir sobre la percepción actual de las mujeres hacia mí. Tengo un hijo de 2 años y una compañera maravillosa. Estoy bastante desconectado de todo eso.

Y volviendo al disco, hay temas muy rabiosos como “The Beast”, que probablemente sea lo más heavy que hayais hecho nunca…
Sí, es una canción muy enérgica, compuesta por nuestro bajista John Leven. Hay gente que nos pregunta si hemos usado algún tipo de equipo diferente para grabar esta canción y la verdad es que no, John (Norum) sigue usando amplificación Marshall y Gibson. Es muy de la vieja escuela y todos amamos su forma de tocar. La diferencia de la modernidad de este tema está en el aspecto de producción. Trabajar con un productor joven y con nuevas ideas, ha hecho que canciones que como esta hayan quedado muy actuales.

El Comienzo de “Last Look At Eden” me recuerda enormemente a algún al tipo de desarrollos instrumentales que solían llevar a cabo bandas como Led Zeppelin, ¿estás de acuerdo?
Totalmente. De echo “Last Look At Eden” es una canción fuertemente inspirada en Led Zeppelin. No nos asustan las comparaciones y menos si es con una banda tan grande. Ya te digo que lo que más nos ha interesado en este disco es no coartar nuestras ideas pensando que lo que estábamos creando pudiera recordar a esto o a lo otro. Este tema es para todos nosotros, uno de los mejores temas del disco.

Para mí lo es “New Love In Town”, una balada que supera con creces todo lo que habéis grabado anteriormente…
Gracias por el cumplido. Este es un tema muy personal, inspirado en el nacimiento de mi hijo. A mi entender, también es una de las mejores canciones de todo el trabajo, un tema en el que hemos sabido captar una atmósfera bastante emotiva, que a fin de cuentas, era la que queríamos expresar.

¿Dónde vives ahora?
En una casa Victoriana en las afueras de Londres, cerca del aeropuerto de Heatrow por razones obvias relacionadas con mi trabajo. John Norum pasa mucho tiempo en EEUU y el resto de los chicos viven en Suecia.

¿Y no es dificil hacer canciones con tanta distancia por medio?
John Norum trae muchas ideas innovadoras de EEUU, por lo que vivir allí le sienta muy bien. Por esta razón “Last Look At Eden” es un disco con raices clásicas, pero que no deja de sonar moderno. Tanto John Leven, como yo, tenemos estudios caseros y nos resulta muy sencillo componer ideas y juntarlas a través de internet. Hoy en día no es como hace veinte años, que para poder grabar tenías que ir a un estudio, o juntarte en una sala de ensayo para poder conseguir un mínimo de calidad incluso para dar forma inicial a algunas ideas de forma presencial. Hoy estás en casa, grabando con un portatil con un previo y todas las ideas se comparten casi al instante.

¿Qué le pides al futuro a medio plazo?
Poder seguir desarrollando mi carrera como músico y seguir cosechando logros en un negocio que cada vez es mas complejo. Nos gustaría a todos seguir en la carretera muchos años, poder seguir sacando discos y gozando de popularidad por méritos propios.