Como experto estafador, Anthony Zimmer está en el punto de mira de todas las policías del mundo. Nadie conoce su aspecto. Sin embargo, en la carrera que enfrenta a todos los que quieren darle caza, hay alguien que juega con ventaja. Se trata de Akerman (Sami Frey), un policía bastante peculiar: él sabe que Zimmer arriesgaría hasta su vida por ver de nuevo a Chiara (Sophie Marceau). Un buen día, la joven se cita con el inaccesible delincuente, pero sólo recibe un mensaje de su parte. Con el fin de confundir a sus perseguidores, Zimmer le pide a Chiara que aborde a un desconocido para que todos crean que es la persona que andan buscando. Chiara le echa el ojo a François (Yvan Attal), un hombre normal y corriente que, fascinado por la joven, acabará sumido en una auténtica pesadilla. Entre manipulaciones y falsos pretextos, todos acabarán dándose cuenta de que, más allá de las apariencias, no son más que las piezas de una partida de ajedrez.