Durante la década de los 80 pocos asesinos cinematográficos destacaron tanto como el bueno (es un decir) de Freddy Krueger, que tras debutar en una película de Wes Craven pasaría al Olimpo de los más célebres serial killers de fantasía, dando pie a una saga fílmica que, al igual que su malvado protagonista, se resistió a morir. Por el camino quedaron también derivados televisivos o en viñetas, productos en su gran mayoría para usar y tirar.
Como todos los mitos, no hay que buscar ninguna excusa especial para volver a revisitarlos de vez en cuando, de ahí que de nuevo este asesino con la cara repleta de cicatrices cuente con una colección propia. El encargado de escribir estas nuevas pesadillas es el veterano Chuck Dixon, experto en historias de acción (una intensa escena con aire militar así lo atestigua), mientras que a los lápices tenemos a los más jóvenes Kevin West o Joel Gomez (este último con un aire a Humberto Ramos), que consiguen imprimir a los relatos incluidos en este tomo un aire lo suficientemente atractivo como para que los antiguos seguidores de Freddy queden satisfechos (no en vano el argumento es muy similar al de las primeras películas), y también para que los más jóvenes disfruten descubriéndolo. Terror hecho viñetas.
Estadísticas de navegación
Con tu permiso, usamos Google Analytics para conocer qué contenidos se leen y mejorar la web. Puedes aceptar o rechazar sus cookies y cambiar tu elección en el pie de página.
Qué se mide
Visitas, páginas consultadas y uso de Reciente/Destacado. No enviamos datos de tu cuenta, correos ni términos de búsqueda. La elección y las cookies de estadísticas se conservan hasta seis meses. Este control se aplica a Analytics; AdSense gestiona por separado los anuncios y sus preferencias.