Maeve y Arnold Soames forman un matrimonio feliz que comparte la vida desde hace treinta años. Pero lo que desde fuera parece la armonía y la estabilidad perfecta de una relación adulta, se ha convertido en monotonía y tedio para Maeve. Echa en falta la chispa de la primera época, la pasión... y decide poner remedio a la situación.