Brian Michael Bendis prosigue su camino hacia el Asedio ofreciéndonos otra gran saga con los héroes puestos de nuevo contra las cuerdas, con situaciones desesperadas, alianzas imprevisibles, muchos invitados sorpresa e incluso un pacto con el diablo.
Resulta curioso el ver cómo el famoso escritor ha convertido a un personaje de creación propia (Jessica Jones de la serie Alias y a un secundario casi olvidado como Luke Cage en protagonistas de la que es la colección central del Universo Marvel. Aunque se le puede criticar a Bendis que tiene tendencia en centrarse en los personajes que él más conoce (Jessica, Luke, Daredevil, Spiderwoman, Spiderman, etc) lo cierto es que ha rescatado del olvido y ha colocado en primera plana de actualidad a secundarios como los ya citados, Ares, el Vigía, Eco o Marvel Boy.
Esta saga que nos ocupa, “Pérdida de poder”, no sigue la tónica de “lectura descomprimida” de números anteriores, es decir, que en cada episodio ocurren cosas trascendentes y los continuarás de cada número te hacen esperar con ansia el próximo número para ver que planearán los héroes o si cierto personaje se salvará de la muerte.
Sobre el dibujo de Stuart Immonen poco se puede decir que no se haya dicho ya. Su narrativa es clara y fluida, al estilo clásico pero con un toque de modernidad. Quizás le falte un poco de espectacularidad, pero no se puede pedir todo.
Un cómic absolutamente recomendable para la gente que le gusten las historias bien escritas y mejor dibujadas, que además nos prepara el camino para el próximo crossover: Asedio. No hay más que ver la última página para imaginarse el tema central del próximo cruce.
Resulta curioso el ver cómo el famoso escritor ha convertido a un personaje de creación propia (Jessica Jones de la serie Alias y a un secundario casi olvidado como Luke Cage en protagonistas de la que es la colección central del Universo Marvel. Aunque se le puede criticar a Bendis que tiene tendencia en centrarse en los personajes que él más conoce (Jessica, Luke, Daredevil, Spiderwoman, Spiderman, etc) lo cierto es que ha rescatado del olvido y ha colocado en primera plana de actualidad a secundarios como los ya citados, Ares, el Vigía, Eco o Marvel Boy.
Esta saga que nos ocupa, “Pérdida de poder”, no sigue la tónica de “lectura descomprimida” de números anteriores, es decir, que en cada episodio ocurren cosas trascendentes y los continuarás de cada número te hacen esperar con ansia el próximo número para ver que planearán los héroes o si cierto personaje se salvará de la muerte.
Sobre el dibujo de Stuart Immonen poco se puede decir que no se haya dicho ya. Su narrativa es clara y fluida, al estilo clásico pero con un toque de modernidad. Quizás le falte un poco de espectacularidad, pero no se puede pedir todo.
Un cómic absolutamente recomendable para la gente que le gusten las historias bien escritas y mejor dibujadas, que además nos prepara el camino para el próximo crossover: Asedio. No hay más que ver la última página para imaginarse el tema central del próximo cruce.
