¿Cuál fue tu primera impresión ante el guión de Stoker?
Sencillamente pensé que era intemporal. Se acentúa con la casa, vestuario y todo en general. Hay algo hitchockiano o bergmanesco en ella. El director tenía esas grandes carpetas sobre todo lo relativo a la fotografía, de modo que cada minuto estaba completamente arreglado…
¿Sabías que el autor del guión era Wentworth Miller cuando lo leías?
No, porque estaba atribuido a Ted Fulke; usó un pseudónimo. Pero supongo que no deberíamos sorprendernos, Wentworth es un graduado de Princeton, por lo que no es tan impactante que pueda escribir algo así de inteligente. Realmente deseo conocerle para básicamente darle las gracias, es un guión brillante.
¿Qué es lo que más te gusta del texto?
Me gustó mucho mi parte, y la trama es original. Se trata de una historia que no había visto y mi rol es muy interesante y psicopático. Luego tienes esos grandes actores y director asombroso para desarrollarla… cuando me llegó simplemente pensé “gracias Dios, aquí tuve suerte”.
¿Qué podemos esperar el film?
Creo que se nota que hemos estado en todos los detalles: hay mucho esfuerzo invertido en ellos. Después de seis horas de iluminación, entrabas y era asombroso, verdaderamente bonito. Es sencillamente una película superinteligente, rodada de forma hermosa y en el género horror/thriller. Es difícil de calificar.
¿Cómo es el personaje que interpretas, el tío Charlie?
Es bastante encantador, pero no de una forma dimensional, diría que es muy tridimensional. Pero está claramente loco.
¿Qué es lo mejor de interpretar a un malvado?
Hay algo grande en comportarte con unos modos que nunca mostrarías en la vida real. Sacas algo oscuro fuera. Sencillamente es divertido.
¿Lo definirías como un depredador?
Bueno, yo creo que hay algo de depredador en todos los personajes de alguna forma. Incluso Nicole Kidman lo es por su deseo de poseer. Se vuelve complicado, pero lo que la película hace realmente bien es sugerir que hay una predisposición genética a ese tipo de actos o a la fascinación por ellos.
¿Y cómo te desenvuelves ahí?
Bueno, esa es en realidad la parte divertida del trabajo, es como el recreo. Cuando tienes actores brillantes como Mia, Nicole o Jacki Weaver a tu alrededor… tienen tantos premios en sus vitrinas que hacen mi trabajo muchísimo más fácil. Si luego además tienes a un gran director que viene con ideas brillantes y llamativas…
En ese sentido, ¿cómo ha sido trabajar con Nicole Kidman?
Bueno, una cosa interesante de elegir a Nicole es que teníamos que venir aquí a Tennessee, donde ella vive, lo cual logra un cambio respecto a estar anclado en un estudio en LA. Pero ella es realmente brillante. No creo que necesite más para reforzar por qué recibe ese tipo de papeles, es muy, muy inteligente, hábil con sus elecciones y tiene un gran dominio de sí misma, algo que impide que vaya demasiado lejos, que con este tipo de drama podría hacer que se derrumbara todo.
¿Estabas al tanto del trabajo de Mia?
Sí, lo estaba. Vi un poco de Alicia en el País de las Maravillas en un avión y la película que hizo con Annette Bening, The Kids Are Alright, pero ni sabía que era australiana. Creo que tiene una cara extraordinaria y pensé “oh, voy a trabajar con ella”, pero entonces empiezas a hacerlo y ves que lo hace totalmente relajada, nada extraña y tan fácil de ver… Adora bailar y pasarlo bien, con lo que es muy fácil trabajar con ella.
¿Qué crees que hay en las temáticas de venganza y familia que tiene tanta resonancia?
Bueno, creo que han estado con nosotros por mucho tiempo: tragedias griegas, Shakespeare… Siempre quieres un camino interesante, y aquí hay alguien asesinado de una forma horrible a cambio de una retribución. Quizá sirve para actualizar nuestra moral, quizá es una parábola sobre la necesidad de seguir aprendiendo.
¿Cuánto contribuye la localización a la emoción?
Creo que el director Park tiene un sentido claro del aislamiento. Geográficamente no sabes dónde sucede, él quiere que sea como una jaula de pájaros, juega con la iluminación y los colores en ese sentido. Primero piensas “buena idea Park, adorable”, y sigues viéndolo y acabas pensando “oh, Dios, es un genio”.
