En el set de Sidney de Wolverine, James Mangold dirige a Hugh Jackman en una escena clave de alto contenido dramático. El actor retoma su papel de Logan, quien se encuentra en su punto más bajo y oscuro. Ha viajado a Tokyo y se ha visto enmarañado en un complejo y misterioso drama familiar, lleno de complicadas alianzas, peligro, secretismo y traición, todo en un país y cultura que le resultan completamente ajenos y donde se siente fuera de lugar.
Gran parte del rodaje ha tenido lugar en Japón, ahora se ha trasladado a Australia, donde el director y su equipo están filmando en los hermosos Chinese Gardens, transformados en el exterior de un temple budista de Tokyo.
¿Cómo describirías The Wolverine?
Quería hacer una película basada en un personaje real, que no fuera de un villano destruyendo una ciudad, un estadio de fútbol, un país o el planeta. La energía del film, su motor, su drama y su forma de llevarse provienen de un viaje del personaje. Es como un gran western o film de cine negro. Podemos tener toda esa acción, todos los confilctos, pero sigues interesándote en los protagonistas. No hay muchos films de esas características en la actualidad, las películas hoy día a menudo viven de una carrera permanente por el espectáculo que te deja atontado. Yo realmente quería asegurarme que teníamos ese espectáculo pero que también implicaba al espectador. Logan/Lobezno es un personaje asombroso y su postura y situación en nuestra película está muy hecha para hacer pensar, como lo hacen los temas que exploramos. Las ideas del comic original de Frank Miller y Chris Claremont (la serie de 1982 que inspira la cinta) eran fascinantes. Es más que nada un viaje emocional de Logan, algo que realmente me interesó enseguida e hizo que quisiera participar en el guión e involucrarme en la película. La idea de hacer acción intensa en una cinta que tuviera también corazón me resultaba muy estimulante.
¿Cómo es el viaje que Logan emprende?
Va en todo momento sobre la inmortalidad. El problema si eres inmortal como Lobezno es que tienes la ventaja de que vivirás para siempre, de que eres prácticamente indestructible, pero el inconveniente y el dolor de tener que ver a todos a quienes amas morir. Verás el mundo que conocías desvanecerse, veras el amor desvanacerse y dirás adiós a todos y cada uno de tus familiares, las personas que amaste, amigos y cualquiera a quien conociste. Todos partirán y tú seguirás. Así, todos los que Lobezno ha querido han muerto, algunos por sus propias manos, de tal forma que sus poderes le dan una sensación de maldición, son la fuente de su soledad. Eso define una prisión y hacen que se convierta en el centro de la lucha en su película.
¿Y cómo nos encontramos con él al principio de la película?
Ha perdido a su mujer, a los X-Men, a su mentor y está perdido totalmente. Lo interesante es que si atiendes a la literatura y mitología japonesa, allí hay un samurai sin maestro, el llamado “ronin”, alguien cuyo guía ha muerto. Deambula por la tierra sin saber qué hacer con sus habilidades. Creo que de forma similar contemplamos a Logan, como uno de esos caballeros que ignoran qué hacer en adelante y para qué están aquí, un soldado sin rumbo. Ignora también quienes son sus amigos y su razón vital.
¿Y emocionalmente?
Está a disgusto con la humanidad. Si te levantas todos los días para sacar de problemas a la gente, en algún punto sencillamente acabas diciendo “al Diablo con ellos, que sufran”. Hay un nivel en el que te hundes cuando estás roto por dentro, y creo que eso es algo realmente interesante que exploramos, algo en lo que Hugh también se mostraba interesado en captar. Queríamos comenzar en un lugar oscuro. Una de las cosas que tiene esta película es la oscuridad de su héroe.
Y luego, ¿de qué va su historia?
Es la historia de un héroe que ha perdido su razón para ser un héroe. Cuando leí el cómic por primera vez y pensé en el guión para la cinta, escribí “quienquiera que ame, morirá”. Establecí que haría la película sobre ello. Logan es alguien que ha llegado esa conclusión, que todos los que vaya a querer morirán, que es una maldición andante sobre la tierra. En ese punto empezamos con él, retirado en una especie de cueva emocional de la humanidad, tratando de averiguar de varias formas por qué merece la pena volver a despertarse. Sabe que estará para siempre solo, y explora lo que implica ser un héroe cuando no hay guerra que luchar ni en qué bando participar. A partir de ahí se embarca en ese viaje por Japón y se relaciona con un misterio de su pasado. Con esa oscuridad y ese legado, tiene la posibilidad de amar, de ser traicionado, y darse cuenta que ha de encontrar el mojo y el deseo y fuerza para seguir luchando.
Ya habías trabajado antes con Hugh Jackman, ¿qué crees que lo individualiza como actor?
Es un actor brillante, uno de los tipos más adorables del mundo y un gran amigo, pero aparte está dotado de un enorme talento. Puede coger emociones y reflexiones humanas y convertirlo en una semilla de cine. La realidad de ser un gran actor para una película va de comprender cómo coger emociones y transformarlas en algo grande en la pantalla. No siempre implica una palabra. Eso es lo que Hugh hace tan bien con Logan, puedes verlo en sus ojos, sentirlo. No tenemos que preparar nada, sabes quién es. Podemos empezar con encontrar quién está tras los ojos del personaje, Hugh es tan bueno que no es necesario explicar cómo se llegó a ese punto concreto: sabes que está ahí. Podemos sencillamente hablar de quién es y qué va a moverle. Creo que tanto Hugh como yo estábamos verdaderamente emocionados con esta película; de alguna forma el éxito de esta franquicia y la popularidad de Lobezno puso un viento firme para nuestras velas y nos impulsó a hacer algo valiente con ella.
¿Qué más puedes decirme de la temática japonesa de la película?
Bueno, cuando Lobezno cae en esa cultura de Japón se da cuenta que nadie es exactamente quien aparenta. Hay mucho misterio, revelaciones y giros en la historia. También, en esta historia en particular y en el original de Claremont, hay lugar para las intrigas y subterfugios. Logan cae en la agenda de bandas y en un laberinto de engaño. Hay una atmósfera de misterio. Y también amor. Para alguien que ha tenido el corazón roto como Logan, la pregunta cuando se enamora es si le destruirá, si le consumirá o matará. Las cicatrices que arrastra son enormes por lo que cuando cae en esta nueva tierra y conoce una, varias mujeres y se enfrenta a esas opciones y tentaciones queda la duda de si podrá abrirse de nuevo.
¿Cómo has equilibrado la realidad y emoción con el espectáculo?
No queríamos hacer una película que aparentase haber sido realizada en un laboratorio u ordenador. Hay algo físico, intenso y emocional en la lucha y en la acción. Tanto si hago un western como 3:10 To Youma o un musical como Walk The Line, lo que siempre hace que la acción y la parte física de la película resulte interesante es atender a la audiencia.
¿Qué tipo de películas te sirvieron de inspiración?
Me inspiraron los films de Bourne, The Getaway de Steve McQueen (1972, Sam Peckinpah) y El Profesional de Luc Besson (1994). También me inspiraron algunas de las grandes películas de samurais y artes marciales. Hay una lucha fiera en The Wolverine que no se ve como hecha con efectos especiales. Para mí muchas influencias vienen de The Outlaw Josie Wales (1976), donde Clint Eastwood pierde a su familia y su vida en los primeros cinco minutos de película y se dedica a cabalgar a la búsqueda de una nueva propuesta. Josie Wales es una gran fábula sobre un héroe perdido y sin familia. Lo mismo se aplica a Logan que parte a buscar una nueva propuesta. Me inspiraban esos grandes westerns en que el héroe está verdaderamente dañado y en búsqueda de un nuevo camino. He contemplado distintos films -y no del género superheroico- que me han ayudado, y el género del western siempre ha sido algo muy querido por mí.
También has citado Chinatown (1974, Roman Polanski) como inspiración…
Ciertamente, Chinatown ha sido inspiradora. Como el personaje de Jake Gittes, Logan ha perdido su idealismo. Cuando nos encontramos con Jack Nicholson, no es exactamente la clase de detective que está ahí para salvar al mundo. Está sencillamente para ganarse unos dólares y de igual forma creo que cuando vemos a Logan él tampoco quiere salvar a nadie nunca más, busca algo de paz, de espacio para la humanidad que está herida en él.
¿Cómo ha contribuido la interpretación de Lobezno por parte de Hugh a profundizar y desarrollar esta película?
Creo que su comprensión del personaje contribuye mucho a la hora de profundizar, hay algún tipo de conexión muy primaria que Hugh encontró con los aspectos salvajes del personaje, en el mismo aspecto físico de Lobezno. Hugh es un tipo físico, creo que hay algo que lo conecta profundamente en terminos de naturaleza animal a la criatura. Está esa amabilidad enorme de Hugh, y creo que está esa amabilidad enorme en Logan. Pero Logan es como un animal del que se ha abusado, ese animal que no ha sido tratado con afecto y amabilidad. Y creo que hay algo en Hugh que responde a interpretar a ese tipo de personaje vulnerable.
¿Te definirías como un fan de los cómics?
Bueno, desde que tenía once años he sido un gran coleccionista tanto de Marvel como de DC. De niño quería ser o coleccionista de cómics o artista de cómics o animador o mago o director de películas. He acabado sintiéndome un director combinado con todo lo que me interesaba.
¿Qué crees que hace que los cómics gusten y se traduzcan en buenas películas?
Verás, los cómics son consustancialmente simples. Puedes describirlos en tres segundos, sin complicaciones. El viaje de Logan y su personaje es una suerte de historia de Frankenstein. Es esencialmente una historia muy simple de un hombre que es freak por naturaleza, un producto de la ingeniería humana que debe recorrer la tierra para encontrar su lugar, en un viaje para encontrar el amor y la paz. Los mejores cómics suelen dirigirse a eso. La razón de que los cómics conecten con jóvenes es que ellos viven permanentemente en esa búsqueda de identidad, todos esos superpoderes devienen una metáfora de esa question. Los adolescentes se preguntan: ¿cuál es mi talento en este mundo? ¿dónde pertenezco? Cuando estás creciendo siempre tienes esa sensación de estar fuera de control. Hay hormonas y furia, la pregunta de cómo va a ser el mundo que tenemos por delante. Esa ansiedad aparece reflejada en los cómics y creo que puede ser interesante para cualquiera.
Hugh y tú parecéis compartir algún tipo de lenguaje propio, aparenta que lo pasáis bien trabajando juntos y está claro que te llevas bien con él…
Bueno, es imposible que no sea así tras hacer muchas películas juntas y conocernos durante más de una década. Sí, es así, algunas cosas son universales: los actores adoran actuar y los directores dirigir; yo adoro mi trabajo y no hay motivo para que me sienta miserable, como no hay razón por la que Hugh y yo no debamos divertirnos buscando las estrellas y la profundidad. Otro factor para mí es que la única forma en que haces que la gente experimente e intente con más ganas llegar más lejos es estableciendo confianza, un sentido de que estamos en esto juntos. Si vamos a hacer el tonto, hagámoslo juntos (ríe). Vamos a recorrer ese tablaje e intentar algo aventurándonos juntos. Y Hugh es valiente, tengo una conexión real con él porque en un cierto sentido yo soy un manitas que ha hecho distintas películas y géneros y llevo las mismas ideas y entusiasmo a todas. No quiero ser el maestro del suspense o la comedia, me gusta estar en un viaje en el que pueda aprender de cada película y llevar lo que haya aprendido a la siguiente. Y creo que Hugh es asombroso, ¿cuánto más versátil puedes ser que él? Puede cantar en Broadway, actuar para dar vida a cómics, , ser un gentil actor de comedia romántica… ser la estrella de un western o una película de época… hay tantos roles que puede adoptar y cada uno mostrar una faceta de su talento asombroso… es increíble.
Gran parte del rodaje ha tenido lugar en Japón, ahora se ha trasladado a Australia, donde el director y su equipo están filmando en los hermosos Chinese Gardens, transformados en el exterior de un temple budista de Tokyo.
¿Cómo describirías The Wolverine?
Quería hacer una película basada en un personaje real, que no fuera de un villano destruyendo una ciudad, un estadio de fútbol, un país o el planeta. La energía del film, su motor, su drama y su forma de llevarse provienen de un viaje del personaje. Es como un gran western o film de cine negro. Podemos tener toda esa acción, todos los confilctos, pero sigues interesándote en los protagonistas. No hay muchos films de esas características en la actualidad, las películas hoy día a menudo viven de una carrera permanente por el espectáculo que te deja atontado. Yo realmente quería asegurarme que teníamos ese espectáculo pero que también implicaba al espectador. Logan/Lobezno es un personaje asombroso y su postura y situación en nuestra película está muy hecha para hacer pensar, como lo hacen los temas que exploramos. Las ideas del comic original de Frank Miller y Chris Claremont (la serie de 1982 que inspira la cinta) eran fascinantes. Es más que nada un viaje emocional de Logan, algo que realmente me interesó enseguida e hizo que quisiera participar en el guión e involucrarme en la película. La idea de hacer acción intensa en una cinta que tuviera también corazón me resultaba muy estimulante.
¿Cómo es el viaje que Logan emprende?
Va en todo momento sobre la inmortalidad. El problema si eres inmortal como Lobezno es que tienes la ventaja de que vivirás para siempre, de que eres prácticamente indestructible, pero el inconveniente y el dolor de tener que ver a todos a quienes amas morir. Verás el mundo que conocías desvanecerse, veras el amor desvanacerse y dirás adiós a todos y cada uno de tus familiares, las personas que amaste, amigos y cualquiera a quien conociste. Todos partirán y tú seguirás. Así, todos los que Lobezno ha querido han muerto, algunos por sus propias manos, de tal forma que sus poderes le dan una sensación de maldición, son la fuente de su soledad. Eso define una prisión y hacen que se convierta en el centro de la lucha en su película.
¿Y cómo nos encontramos con él al principio de la película?
Ha perdido a su mujer, a los X-Men, a su mentor y está perdido totalmente. Lo interesante es que si atiendes a la literatura y mitología japonesa, allí hay un samurai sin maestro, el llamado “ronin”, alguien cuyo guía ha muerto. Deambula por la tierra sin saber qué hacer con sus habilidades. Creo que de forma similar contemplamos a Logan, como uno de esos caballeros que ignoran qué hacer en adelante y para qué están aquí, un soldado sin rumbo. Ignora también quienes son sus amigos y su razón vital.
¿Y emocionalmente?
Está a disgusto con la humanidad. Si te levantas todos los días para sacar de problemas a la gente, en algún punto sencillamente acabas diciendo “al Diablo con ellos, que sufran”. Hay un nivel en el que te hundes cuando estás roto por dentro, y creo que eso es algo realmente interesante que exploramos, algo en lo que Hugh también se mostraba interesado en captar. Queríamos comenzar en un lugar oscuro. Una de las cosas que tiene esta película es la oscuridad de su héroe.
Y luego, ¿de qué va su historia?
Es la historia de un héroe que ha perdido su razón para ser un héroe. Cuando leí el cómic por primera vez y pensé en el guión para la cinta, escribí “quienquiera que ame, morirá”. Establecí que haría la película sobre ello. Logan es alguien que ha llegado esa conclusión, que todos los que vaya a querer morirán, que es una maldición andante sobre la tierra. En ese punto empezamos con él, retirado en una especie de cueva emocional de la humanidad, tratando de averiguar de varias formas por qué merece la pena volver a despertarse. Sabe que estará para siempre solo, y explora lo que implica ser un héroe cuando no hay guerra que luchar ni en qué bando participar. A partir de ahí se embarca en ese viaje por Japón y se relaciona con un misterio de su pasado. Con esa oscuridad y ese legado, tiene la posibilidad de amar, de ser traicionado, y darse cuenta que ha de encontrar el mojo y el deseo y fuerza para seguir luchando.
Ya habías trabajado antes con Hugh Jackman, ¿qué crees que lo individualiza como actor?
Es un actor brillante, uno de los tipos más adorables del mundo y un gran amigo, pero aparte está dotado de un enorme talento. Puede coger emociones y reflexiones humanas y convertirlo en una semilla de cine. La realidad de ser un gran actor para una película va de comprender cómo coger emociones y transformarlas en algo grande en la pantalla. No siempre implica una palabra. Eso es lo que Hugh hace tan bien con Logan, puedes verlo en sus ojos, sentirlo. No tenemos que preparar nada, sabes quién es. Podemos empezar con encontrar quién está tras los ojos del personaje, Hugh es tan bueno que no es necesario explicar cómo se llegó a ese punto concreto: sabes que está ahí. Podemos sencillamente hablar de quién es y qué va a moverle. Creo que tanto Hugh como yo estábamos verdaderamente emocionados con esta película; de alguna forma el éxito de esta franquicia y la popularidad de Lobezno puso un viento firme para nuestras velas y nos impulsó a hacer algo valiente con ella.
¿Qué más puedes decirme de la temática japonesa de la película?
Bueno, cuando Lobezno cae en esa cultura de Japón se da cuenta que nadie es exactamente quien aparenta. Hay mucho misterio, revelaciones y giros en la historia. También, en esta historia en particular y en el original de Claremont, hay lugar para las intrigas y subterfugios. Logan cae en la agenda de bandas y en un laberinto de engaño. Hay una atmósfera de misterio. Y también amor. Para alguien que ha tenido el corazón roto como Logan, la pregunta cuando se enamora es si le destruirá, si le consumirá o matará. Las cicatrices que arrastra son enormes por lo que cuando cae en esta nueva tierra y conoce una, varias mujeres y se enfrenta a esas opciones y tentaciones queda la duda de si podrá abrirse de nuevo.
¿Cómo has equilibrado la realidad y emoción con el espectáculo?
No queríamos hacer una película que aparentase haber sido realizada en un laboratorio u ordenador. Hay algo físico, intenso y emocional en la lucha y en la acción. Tanto si hago un western como 3:10 To Youma o un musical como Walk The Line, lo que siempre hace que la acción y la parte física de la película resulte interesante es atender a la audiencia.
¿Qué tipo de películas te sirvieron de inspiración?
Me inspiraron los films de Bourne, The Getaway de Steve McQueen (1972, Sam Peckinpah) y El Profesional de Luc Besson (1994). También me inspiraron algunas de las grandes películas de samurais y artes marciales. Hay una lucha fiera en The Wolverine que no se ve como hecha con efectos especiales. Para mí muchas influencias vienen de The Outlaw Josie Wales (1976), donde Clint Eastwood pierde a su familia y su vida en los primeros cinco minutos de película y se dedica a cabalgar a la búsqueda de una nueva propuesta. Josie Wales es una gran fábula sobre un héroe perdido y sin familia. Lo mismo se aplica a Logan que parte a buscar una nueva propuesta. Me inspiraban esos grandes westerns en que el héroe está verdaderamente dañado y en búsqueda de un nuevo camino. He contemplado distintos films -y no del género superheroico- que me han ayudado, y el género del western siempre ha sido algo muy querido por mí.
También has citado Chinatown (1974, Roman Polanski) como inspiración…
Ciertamente, Chinatown ha sido inspiradora. Como el personaje de Jake Gittes, Logan ha perdido su idealismo. Cuando nos encontramos con Jack Nicholson, no es exactamente la clase de detective que está ahí para salvar al mundo. Está sencillamente para ganarse unos dólares y de igual forma creo que cuando vemos a Logan él tampoco quiere salvar a nadie nunca más, busca algo de paz, de espacio para la humanidad que está herida en él.
¿Cómo ha contribuido la interpretación de Lobezno por parte de Hugh a profundizar y desarrollar esta película?
Creo que su comprensión del personaje contribuye mucho a la hora de profundizar, hay algún tipo de conexión muy primaria que Hugh encontró con los aspectos salvajes del personaje, en el mismo aspecto físico de Lobezno. Hugh es un tipo físico, creo que hay algo que lo conecta profundamente en terminos de naturaleza animal a la criatura. Está esa amabilidad enorme de Hugh, y creo que está esa amabilidad enorme en Logan. Pero Logan es como un animal del que se ha abusado, ese animal que no ha sido tratado con afecto y amabilidad. Y creo que hay algo en Hugh que responde a interpretar a ese tipo de personaje vulnerable.
¿Te definirías como un fan de los cómics?
Bueno, desde que tenía once años he sido un gran coleccionista tanto de Marvel como de DC. De niño quería ser o coleccionista de cómics o artista de cómics o animador o mago o director de películas. He acabado sintiéndome un director combinado con todo lo que me interesaba.
¿Qué crees que hace que los cómics gusten y se traduzcan en buenas películas?
Verás, los cómics son consustancialmente simples. Puedes describirlos en tres segundos, sin complicaciones. El viaje de Logan y su personaje es una suerte de historia de Frankenstein. Es esencialmente una historia muy simple de un hombre que es freak por naturaleza, un producto de la ingeniería humana que debe recorrer la tierra para encontrar su lugar, en un viaje para encontrar el amor y la paz. Los mejores cómics suelen dirigirse a eso. La razón de que los cómics conecten con jóvenes es que ellos viven permanentemente en esa búsqueda de identidad, todos esos superpoderes devienen una metáfora de esa question. Los adolescentes se preguntan: ¿cuál es mi talento en este mundo? ¿dónde pertenezco? Cuando estás creciendo siempre tienes esa sensación de estar fuera de control. Hay hormonas y furia, la pregunta de cómo va a ser el mundo que tenemos por delante. Esa ansiedad aparece reflejada en los cómics y creo que puede ser interesante para cualquiera.
Hugh y tú parecéis compartir algún tipo de lenguaje propio, aparenta que lo pasáis bien trabajando juntos y está claro que te llevas bien con él…
Bueno, es imposible que no sea así tras hacer muchas películas juntas y conocernos durante más de una década. Sí, es así, algunas cosas son universales: los actores adoran actuar y los directores dirigir; yo adoro mi trabajo y no hay motivo para que me sienta miserable, como no hay razón por la que Hugh y yo no debamos divertirnos buscando las estrellas y la profundidad. Otro factor para mí es que la única forma en que haces que la gente experimente e intente con más ganas llegar más lejos es estableciendo confianza, un sentido de que estamos en esto juntos. Si vamos a hacer el tonto, hagámoslo juntos (ríe). Vamos a recorrer ese tablaje e intentar algo aventurándonos juntos. Y Hugh es valiente, tengo una conexión real con él porque en un cierto sentido yo soy un manitas que ha hecho distintas películas y géneros y llevo las mismas ideas y entusiasmo a todas. No quiero ser el maestro del suspense o la comedia, me gusta estar en un viaje en el que pueda aprender de cada película y llevar lo que haya aprendido a la siguiente. Y creo que Hugh es asombroso, ¿cuánto más versátil puedes ser que él? Puede cantar en Broadway, actuar para dar vida a cómics, , ser un gentil actor de comedia romántica… ser la estrella de un western o una película de época… hay tantos roles que puede adoptar y cada uno mostrar una faceta de su talento asombroso… es increíble.
