Como cada día, Sebastián recoge a sus hijos en el piso de su ex mujer. Como cada día juegan a “a ver quién llega antes”: ellos bajan por las escaleras, él en el ascensor, un divertimento que a su ex pareja no le gusta. Pero un día, mientras el padre llega al portal en primer lugar, como siempre, los niños esta vez no aparecen...