La escritora británica P.L. Travers viaja en 1963 a California para supervisar la adaptación al cine por parte de Walt Disney de su novela 'Mary Poppins'. Aunque Travers está muy necesitada del dinero que se le ofrece por los derechos de su obra, se resiste a venderlos, por razones personales que Disney irá descubriendo poco a poco.