Ignasi M., reputado museólogo, vive tiempos dramáticos pero es capaz de explicarlos de forma divertida. Durante los años de bonanza todo le iba viento en popa, pero con la crisis su empresa quebró. Para salvarla hipotecó su casa, pero está a punto de perderla. Es gay seropositivo, participa en un programa de ensayo clínico e intenta capear el temporal disfrutando de cada momento.