En un futuro posterior a un apocalipsis bélico, la ciudad de Chicago vive atrincherada en sí misma y con sus ciudadanos divididos en clases. Con ello se pretende evitar a toda costa la violencia, pero los llamados Divergentes, incapaces de amoldarse a ninguna clase, ponen en peligro un sistema por otra parte menos perfecto de lo que pudiera parecer.