Violeta descubre que su madre, que está a punto de morir, no es su madre biológica ya que fue comprada a los pocos días de nacer. La noticia supone un gran impacto para Violeta, que pide ayuda a un policía de la Unidad de Desaparecidos de la Ertzaintza, Ángel, que la ayudará en una investigación cada vez más complicada que desvelará muchos secretos.