Don Fabian es un joven párroco recién llegado a una pequeña isla del adriático. Para fomentar la escasa natalidad de la isla, decide pinchar los preservativos antes de ponerse a la venta, confabulándose con el quiosquero y el farmacéutico del pueblo. Pero las consecuencias de abolir todo control de natalidad serán peores de lo que había imaginado.