Biopic que lleva a la gran pantalla la decadencia del actor hollywoodiense Errol Flynn, cuyos últimos años estuvieron marcados por una gran adicción a las drogas y el alcohol. En medio de una vida turbulenta repleta de lios de faldas y botellas de vodka, este playboy de la época comenzó una relación con la joven actriz Beverly Aadland, a la que conoció cuando él tenía cerca de 50 años y ella aún rozaba los 16. La obsesiva madre de la chica, Florencia Aadland, vio esta relación como la oportunidad para que su hija, que hasta entonces tan solo había interpretado pequeños papeles, se lanzase por completo al estrellato.