Los Parker son una familia aparentemente estable. El patriarca, decidido a mantener intactas las tradiciones familiares, gobierna con mano de hierro. Las hijas Iris y Rose se ven obligadas a asumir responsabilidades que van más allá de las de una familia típica. Su tarea más importante, a partir de ahora, será la de poner la carne en la mesa, pero no el tipo de carne que puede encontrarse en el supermercado local.