La Trini, bailaora mundialmente conocida, abandona los tablaos sumida en una gran depresión desde que su esposo, el gran mataor de toros Gregorio, muriese en un accidente doméstico. Damián, su hijo de 8 años, ha empezado a dar signos de una rebeldía que roza la demencia. Ningún médico, psicólogo o psiquiatra podrá explicar este comportamiento del crío, conducta que irá empeorando hasta tal extremo que será necesaria una explicación sobrenatural a su estado.