Después de un error que le costó la vida de uno de sus colegas y que deja paralizado a su mejor amigo, el inspector Carl Mørck atraviesa una de las peores épocas de su vida. Su sentimiento de culpabilidad aumenta cuando su jefe y la prensa dudan de su actuación. Relegado a un nuevo departamento dedicado a casos no resueltos, Carl, junto a su nuevo compañero de origen sirio Hafez al-Assad, ve la oportunidad de demostrar su valía al descubrir las numerosas irregularidades cometidas en el caso de Marete Lyngaard.