Peter es un pícaro muchacho de 12 años con una irreprimible vena rebelde; lo que ocurre es que, en el sombrío orfanato de Londres en el que ha vivido toda su vida, esas cualidades no son precisamente muy deseables. Entonces, en el curso de una noche increíble, Peter se ve transportado desde el orfanato y aparece en un mundo fantástico de piratas, guerreros y hadas llamado Nunca Jamás. Allí, se enfrenta a sorprendentes aventuras y combates a vida o muerte mientras intenta descubrir el secreto de su madre, que le dejó en el orfanato hace mucho tiempo, y el lugar que le corresponde en esa tierra mágica.