Tras pasar dos décadas en Inglaterra, Bill Bryson regresa a los Estados Unidos con el fin de emprender la gran aventura de su vida: escalar el sendero de los Apalaches y sus más de 3.500 kilómetros de longitud, atravesando algunos de los paisajes más indescriptiblemente bellos del continente. Aunque para ello tenga que alejarse de su familia y de Catherine, su esposa.