A sus casi 40 años, Fran y Alina llevan juntos media vida. Para Alina ha llegado el momento de tener hijos, pero Fran no lo tiene nada claro, es joven, las cosas le van bien y no ve la necesidad de estropearlo todo y ponerse a cambiar pañales. Además, cuando el ginecólogo les informa de que los espermatozoides de Fran son “pocos, vagos y anormales” y de que Alina está premenopaúsica a los 37, las cosas se complican aún más.