Ben, que trabaja como guarda de seguridad de un instituto, lleva dos años intentando demostrar al condecorado detective James que su adicción a los videojuegos no le impide estar a la altura de Angela, hermana del policía. Después de que la academia de policía acepte a Ben, este se convence de que ya se ha ganado el respeto del detective y que ahora podrá casarse con Angela.