Marvel Saga #11 - Jessica Jones #4: Origen Secreto
Jessica se enfrenta de nuevo al psicópata púrpura
José María Pérez Cuajares ·
Ficha técnica
4,5/ 5Puntuación
Guion
Brian Michael Bendis
Dibujo
Michael Gaydos
Editorial
Panini Cómics
Páginas
224
Color / B/N
Color
Precio
18,00€
País
USA
Año
2016
Aunque se trata de uno de esos guionistas a los que los fans adoran y odian a partes iguales, Brian Michael Bendis realizó con la serie Alias (ahora rebautizada como su protagonista para hacerla coincidir con la recomendable serie de Netflix) uno de sus mejores trabajos, en especial con los números que ponen punto y final a la serie. Si a alguien aún no le ha quedado claro en qué grupo de lectores me encuentro, puede continuar leyendo esta reseña. El tomo comienza con uno de esos fantásticos ejercicios de retrocontinuidad tan característicos del autor, que coloca a nuestra adorada Jessica compartiendo instituto con Peter Parker, por el que bebe los vientos.
Para los no iniciados, la retrocontinuidad coloca elementos o personajes en situaciones del pasado de las que nada sabíamos hasta la fecha, de forma que sean ya parte de la continuidad a partir de ese momento. Incluso el arte de Michael Gaydos se adapta para dar cabida a esta imposible historia en la que seremos testigos del accidente que otorga a Jessica sus poderes y sus primeros pasos como heroína involuntaria del universo Marvel. El artista es capaz de mimetizar en estas dos entregas los lápices de Steve Ditko sin perder su característico estilo y, por difícil que pueda parecer a tenor de la personalidad de ambos autores, el resultado es magnífico.
Sin embargo, Bendis deja lo mejor para el final, y es en la saga Púrpura con la que su serie se coloca entre las lecturas favoritas del que os escribe. En primer lugar, Gaydos recupera su original estilo tosco y sucio y sus colores apagados para el gran final, y tan sólo cede los lápices al superheróico Mark Bagley para las escenas de flashback, cuando Jessica aún era conocida como Joya, consiguiendo al contrastar dos estilos tan distintos un mayor efecto. La historia arranca cuando la investigadora privada recibe una llamada en la que un grupo de personas cuyos familiares han sido asesinados en un restaurante por Killgrave le piden ayuda para que visite al peligroso asesino en la prisión de máxima seguridad en la que se encuentra y le haga confesar su terrible crimen. A partir de ahí, vamos conociendo la crudeza del primer encuentro de Jessica y cómo la obligó durante los ocho meses en los que la tuvo controlada, entre otras cosas, a enfrentarse a los Vengadores, al tiempo que vamos avanzando en el actual paradero del Hombre Púrpura. Al tratarse de un villano secundario y desconocido hasta que Bendis le recuperase, el guionista logra describirlo a la perfección cuando relata el verdadero motivo de los asesinatos (Killgrave quería comer en silencio y pide a todos los comensales que “dejen de respirar”).
Sin comentar ni por asomo la resolución de la serie, sólo destacar la visita de Jessica a La Balsa, la prisión de máxima seguridad de la isla de Ryker, para entrevistarse con Killgrave, cuyos diálogos resultan sencillamente perfectos, con un villano que se dirige a Jessica como si supiera que estamos dentro de un cómic que ella protagoniza. El tomo se completa con un What If? y una historia corta publicada con motivo del 75 Aniversario de la editorial, realizadas por el mismo equipo creativo. A la espera de saber si Panini ampliará la presencia de Jessica dentro de Marvel Saga con la publicación de The Pulse, que continuaba las aventuras de Jessica como investigadora del Daily Bugle, recomiendo de nuevo que os hagáis con los cuatro volúmenes de esta serie, aprovechando la nueva y cuidada edición que Panini ha puesto a la venta.
Con tu permiso, usamos Google Analytics para conocer qué contenidos se leen y mejorar la web. Puedes aceptar o rechazar sus cookies y cambiar tu elección en el pie de página.
Qué se mide
Visitas, páginas consultadas y uso de Reciente/Destacado. No enviamos datos de tu cuenta, correos ni términos de búsqueda. La elección y las cookies de estadísticas se conservan hasta seis meses. Este control se aplica a Analytics; AdSense gestiona por separado los anuncios y sus preferencias.