Los caballeros de Kelodia se enfrentan a dragones temporales
Javier Jiménez Jiménez ·
Ficha técnica
4/ 5Puntuación
Guion
Max Landis
Dibujo
Giuseppe Camuncoli
Editorial
Planeta Cómic
Páginas
224
Color / B/N
Color
Precio
24,00€
País
USA
Año
2018
Max Landis es un tipo extraño. Hijo del celebrado director John Landis, responsable de films definitorios en el mundo del fantástico como Un Hombre Lobo Americano en Londres, La Dimensión Desconocida: La Película o The Blues Brothers -sí, sé que este último no es del género fantástico pero es una película inmejorable y siempre que se pueda recomendar, hay que hacerlo…-, su carrera ha tenido desde sus comienzos un marcado carácter freak-fan que lo ha situado en la mira de los aficionados gracias a sus ideas más grandes que la vida, apariciones mediáticas y escándalos varios.
Sus primeros cortos llamaron la atención del fandom gracias a sus acercamientos a rincones tan visitados como saga La Muerte de Superman (The Death and Return of Superman, por si queréis buscarlo en YouTube) o el wrestling (con Wrestling Isn´t Wrestling, un retelling de la historia personal del luchador Triple H. que demostraba la preparación, seriedad y peligro que acompañaban a las imposibles piruetas de los protagonistas de este espectáculo).
Tras esto, llegaría su consagración fandom con el guión de Chronicle, film que utilizaba la técnica del falso documental para narrar la historia de varios chicos que conseguían superpoderes tras encontrar un extraño objeto en los bosques. A partir de aquí, su nombre se vinculó a decenas de proyectos fílmicos pero, desgraciadamente, los que terminaron llegando a las pantallas no consiguieron volver a enganchar a los fans de la misma manera. Películas como American Ultra, Victor Frankenstein -mucho mejor de lo que la crítica asegura- o Bright eran interesantes aproximaciones a los géneros que trataban pero, en cierta manera, habían perdido esa frescura de los primeros trabajos del artista.
Y llegaron los cómics…
Fan confeso del noveno arte y fiel lector desde su infancia, Landis decidió probar suerte en el mundo de la viñeta con una historia de Superman que pilló a todos desprevenidos por su brillantez y profesionalidad. Por supuesto, esta historia corta sirvió de preámbulo para la particular visión que el guionista realizó de la franquicia del Hombre de Acero en Superman: American Alien, título altamente recomendable que jugaba con los conceptos preestablecidos del kriptoniano para pasarlos por el prisma de las nuevas generaciones.
Tras esto llegaría el título que nos ocupa y, como no podía ser de otra manera, Landis se marca uno de esos conceptos enormes que parece sacado de la presentación del próximo megaproyecto hollywoodense. En este caso, partimos de un relato de gestas caballerescas, honor hasta la muerte e invasores bárbaros para adentrarnos, casi sin darnos cuenta, en una fábula psicotrópica de viajes temporales, enfrentamientos imposibles y villanos de ambición tan enorme como su estupidez.
Acompañado por el espectacular arte de Giuseppe Camuncoli y las tintas de Cliff Rathburn, el guionista se lo pasa en grande desplegando ante nosotros un increíble tapiz tejido con hilos de géneros, en principio, antitéticos e imposibles de amalgamar. Sin embargo, Landis consigue salir airoso de esta particular empresa gracias a su capacidad para dosificar las múltiples sorpresas del relato, otorgar tridimensionalidad a sus protagonistas y, sobre todo, pasárselo en grande con escenas tan brutales como inesperadas.
En resumen, una lectura perfecta para las tardes veraniegas. No por nada, estamos ante lo más parecido a un blockbuster hollywoodense estival que podemos encontrar actualmente en nuestra librería especializada.
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