Fandigital y Comicdigital emplean cookies para determinadas funcionalidades. Si continúa navegando asume la aceptación de las mismas.
La Atalaya del Vigía - El Guantelete del Infinito: El poder absoluto de Marvel Comic Digital

critica

Hermano Lono

ECC publica el retorno de uno de los más célebres personajes de 100 Balas

REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"Bruce, mañana está a sólo un sueño de distancia." Thomas Wayne / Detective Comics #2
ID

La Atalaya del Vigía - El Guantelete del Infinito: El poder absoluto de Marvel

Repasamos una de las más celebradas sagas cósmicas marvelianas

Un artículo de Rodrigo Arizaga Iturralde - Introducido el 06/12/2020
La Atalaya del Vigía - El Guantelete del Infinito: El poder absoluto de Marvel

Artículos relacionados

· Colección Jim Starlin #1: El Renacimiento de Thanos

· Colección Jim Starlin #3: El Guantelete del Infinito

· Marvel Héroes - Guardianes de la Galaxia: El Regreso de Halcón Estelar

Dentro de la recuperación de historias emblemáticas que propone su sello Marvel Must Have, Panini Cómics acaba de publicar una nueva edición de El Guantelete del Infinito, miniserie publicada por Marvel a principios de la década de los noventa. Un evento editorial cuya repercusión tanto dentro como fuera de las viñetas lo han convertido en uno de los más singulares del cómic mainstream norteamericano y uno de los más queridos por los lectores.

Los orígenes de El Guantelete del Infinito se remontan a la década de 1970, cuando un joven Jim Starlin comenzó a afianzarse como artista gracias a sus historias para Capitán Marvel y Adam Warlock, personajes sobre los que elaboró una extensa saga desarrollada a lo largo de varias cabeceras (Captain Marvel, Strange Tales) que tenía como eje al villano Thanos, creado por el propio Starlin al que pronto se sumarían otros como Drax, Gamora o Pip el Troll. Una historia que aparentaba ser una space opera cargada de acción y aventura pero bajo cuya superficie el autor incluyó elementos de corte filosófico, espiritual y teológico muy en la onda de la contracultura subversiva de la época, convirtiendo dichos cómics en objeto de culto. Starlin abandonaría el universo Marvel a principios de los 80 y tanto sus tramas como sus personajes cayeron en deshuso para editores y lectores. Pero no para Starlin, en cuya cabeza seguían cocinándose ideas para su saga cósmica, buena parte de las cuales utilizaría en Dreadstar, serie de creación propia editada por el sello Epic.


Casi diez años después y tras una exitosa etapa en DC Comics, Starlin aceptó la oferta de Marvel de ocuparse de una nueva serie de Estela Plateada, personaje cuya coyuntura cósmica aprovecho para resucitar (argumental y editorialmente) a Thanos y potenciar su figura no ya como nueva némesis del surfista plateado sino entre los principales villanos de la editorial. La respuesta fue tan buena que pronto la editorial autorizó La Búsqueda de Thanos, miniserie protagonizada por el Titán loco adorador de la muerte en la que se embarcaba en una serie de pruebas para hacerse con las Gemas del Infinito, otro elemento argumental creado por Starlin durante su citada etapa de los setenta. Dicha miniserie acababa revelándose como prólogo a una historia mayor en la miniserie El Guantelete del Infinito, trama que implicaría tanto al citado Silver Surfer como a la plana mayor del universo Marvel.


Dotado de la omnipotencia gracias a su dominio de las seis gemas que le otorgan el control absoluto sobre el espacio, tiempo, mente, alma, poder y realidad, Thanos por fin podía hacer realidad la promesa por la que su adorada Muerte le hizo regresar: eliminar a la mitad de seres vivos del universo para restaurar el equilibrio cósmico. Un acto consumado con un simple chasquido de dedos que tenía como consecuencia la movilización de todos los grandes héroes (o al menos aquellos que no habían sido volatilizados) así como de numerosas entidades cósmicas para hacer frente a una amenaza armada con un poder que va más allá de la divinidad permitiéndole rehacer la realidad a su antojo. Una amenaza cuyo único talón de Aquiles era el regreso a la vida del enigmático Warlock y su arriesgado plan.


Pese a gozar de cruces con otras serie Starlin planteó la trama de El Guantelete… como una historia autocontenida donde junto a la inevitable acción se desliza un interesante retrato del villano, sus motivaciones y las paradojas del poder absoluto que acabarán siendo la clave de su derrota. El papel de personajes como Mefisto, Nébula o el citado Warlock redondean las reflexiones de una historia que no se limita al continuo desfile de escenas de lucha en que fácilmente podría haber caído, aun cuando ello no sea impedimento para mostrar secuencias tan épicas como la desoladora panorámica de una Tierra devastada por los efectos de las gemas, la colosal reunión de deidades cósmicas o el desesperado cara a cara de un Capitán América enfrentándose sin vacilar a un villano que sabe que no puede derrotar.


Precisamente la interacción entre los personajes es otro de los puntos destacados de la trama, permitiendo reunir a personajes de las diferentes ramas de la editorial –Vengadores, X-Men, 4 Fantásticos, Hulk, Spiderman, Dr. Extraño, el citado Silver Surfer- en una época donde estas parecían haberse convertido en compartimentos estancos ajenos entre sí, recuperando de esa forma las virtudes de tener a personajes tan heterogéneos compartiendo un mismo escenario. Buena parte de la culpa de esto último es de George Pérez, superlativo dibujante que, entre sus múltiples talentos, incluye una impresionante facilidad para dibujar numerosos personajes en una única ilustración sin que ello suponga reducir ni un ápice la fluidez narrativa ni el detalle gráfico de cada viñeta.


Desgraciadamente los numerosos compromisos de Pérez (que en paralelo estaba culminando su etapa en Wonder Woman) provocaron que abandonase el proyecto en el cuarto número. Su sustituto en la segunda mitad fue Rom Lim, dibujante con un trazo mucho más simple y hierático que Pérez pero que cumple sobradamente gracias a su sintonía con los guiones de Starlin y manteniendo cierta continuidad gráfica con las tramas precedentes (Lim era el dibujante tanto de la serie regular de Estela plateada como de La Búsqueda de Thanos).


El éxito de ventas logrado por la miniserie demostraba asimismo una alternativa viable para historias de sabor clásico frente al estilo efectista cultivado en aquel momento en Marvel por unos Jim Lee, Todd McFarlane y Rob Liefeld pre-Image. Marvel no lo ignoró y rápidamente se tradujo en forma de secuelas directas (La Guerra del Infinito, La Cruzada del Infinito) e indirectas (Warlock y la Guardia del Infinito) a cargo tanto del propio Starlin como otros. Aun mas: Thanos y las Gemas Infinito se convirtieron a partir de ese momento en un punto de referencia recurrente del universo Marvel, alcanzando incluso a medios ajenos como el videojuego (el arcade de lucha Marvel Superheroes), las series de animación (tanto Super Hero Squad Show como Vengadores Unidos adaptaron la trama del guantelete) y el cine, sirviendo la historia de Starlin como hoja de ruta para el vasto proyecto del Universo Marvel cinematográfico a lo largo de sus tres primeras fases y culminando en Vengadores: Endgame (2018), algunas de cuyas secuencias más icónicas beben directamente de la obra que nos ocupa. Esta nueva edición de la miniserie es no solo un regalo para los fans, sino también una oportunidad para que todos aquellos captados para la causa por el cine puedan apreciar como gran parte de lo que les dejo embobados ante la pantalla ya estaba aquí.


contactarEdición impresa