Aunque parezca mentira, pronto se cumplirán 25 años desde que DC publicase por primera vez este cruce entre los dos principales grupos de héroes de la editorial, que ahora Panini ha decidido recuperar con acierto dentro de su línea “Must Have”, y es que esta historia de poco más de 100 páginas tiene todos los ingredientes para ser considerada un clásico atemporal, como asegura la relectura que acabo de hacer del material, por el que no ha pasado el tiempo.
Mucho ha cambiado desde el año 2002, con reinicios y etapas editoriales de diverso calado entre los fans, pero la forma de narrar de los autores que aquí se reúnen sigue funcionando sin necesidad de simplificar las tramas, o tratar al lector de forma infantil, con tal de que digiera bien lo que aquí se nos cuenta. Aunque es cierto que los cruces entre la Liga de la Justicia y la Sociedad de la Justicia llegaron a gozar de buena salud entre los aficionados, e incluso se convirtieron en una costumbre anual, hacía mucho tiempo que se habían dejado a un lado, y considerados como un recurso clásico y en desuso, aunque eran muchos los aficionados que pedían su regreso.
Aprovechando el tirón de popularidad que la JSA había ganado con la serie regular firmada por los guionistas David S. Goyer y Geoff Johns, DC decidió encargarles a la dupla de autores este nuevo cruce, y para terminar de redondear el proyecto, nada menos que las habilidosas manos de nuestro añorado Carlos Pacheco, quien aún gozando del soberbio entintado de Jesús Merino, nos dejaba uno de los mejores trabajos del gaditano.
El joven Billy Batson, y su alter ego Shazam, va a ser el nexo de unión entre ambos grupos, que seguirán el clásico esquema de enfrentamiento al comienzo y unión de fuerzas a continuación, para hacer frente a dos enemigos comunes que han decidido acabar con los grupos de héroes. Una historia que solo nos deja un pero, y es que este cruce mágico no volvió a repetirse en las siguientes décadas, lo que le convierte más aún en una estupenda oportunidad de disfrutar de esta “rara avis” editorial, que sin duda nos deja con ganas de mucho más.
Mucho ha cambiado desde el año 2002, con reinicios y etapas editoriales de diverso calado entre los fans, pero la forma de narrar de los autores que aquí se reúnen sigue funcionando sin necesidad de simplificar las tramas, o tratar al lector de forma infantil, con tal de que digiera bien lo que aquí se nos cuenta. Aunque es cierto que los cruces entre la Liga de la Justicia y la Sociedad de la Justicia llegaron a gozar de buena salud entre los aficionados, e incluso se convirtieron en una costumbre anual, hacía mucho tiempo que se habían dejado a un lado, y considerados como un recurso clásico y en desuso, aunque eran muchos los aficionados que pedían su regreso.
Aprovechando el tirón de popularidad que la JSA había ganado con la serie regular firmada por los guionistas David S. Goyer y Geoff Johns, DC decidió encargarles a la dupla de autores este nuevo cruce, y para terminar de redondear el proyecto, nada menos que las habilidosas manos de nuestro añorado Carlos Pacheco, quien aún gozando del soberbio entintado de Jesús Merino, nos dejaba uno de los mejores trabajos del gaditano.
El joven Billy Batson, y su alter ego Shazam, va a ser el nexo de unión entre ambos grupos, que seguirán el clásico esquema de enfrentamiento al comienzo y unión de fuerzas a continuación, para hacer frente a dos enemigos comunes que han decidido acabar con los grupos de héroes. Una historia que solo nos deja un pero, y es que este cruce mágico no volvió a repetirse en las siguientes décadas, lo que le convierte más aún en una estupenda oportunidad de disfrutar de esta “rara avis” editorial, que sin duda nos deja con ganas de mucho más.