Poco queda por decir de Beto Hernández que no se haya dicho ya. Recordemos que ha sido y sigue siendo uno de los más importantes historietistas independientes americanos, agitador del mundillo junto a su hermano Jaime tiempo atrás gracias a sus historias publicadas en Love & Rockets, revista donde ha ido apareciendo la práctica totalidad de la producción de ambos. Tras muchos años viendo cómo sus relatos sobre los habitantes del ficticio pueblo de Palomar venían siendo publicados en España con cuentagotas (en la series limitadas Río veneno y Be-bop-a-Luba y en diversos álbumes, por ejemplo), llega por fin la hora de poder recuperar en unos tomos recopilatorios como Dios manda (y con una excelente relación tamaño/precio en la edición de La Cúpula: 250 densas páginas por 12 euros es casi un sueño) todos los relatos de Beto ambientados en la mentada localidad, un microuniverso de variopintos personajes cuyas historias se cruzan en diversos puntos para crear un tapiz que refleja la realidad de un pequeño pueblo rural sudamericano. Las comparaciones con Gabriel García Márquez son algo inevitable a lo largo de su carrera, pero también es verdad que son más que acertadas debido a la maestría de Beto para definir a los personajes y al contexto en que se mueven, así como esa sensación de novela-río que transmiten sus tebeos, y especialmente esta, su obra magna. De compra obligatoria.
Estadísticas de navegación
Con tu permiso, usamos Google Analytics para conocer qué contenidos se leen y mejorar la web. Puedes aceptar o rechazar sus cookies y cambiar tu elección en el pie de página.
Qué se mide
Visitas, páginas consultadas y uso de Reciente/Destacado. No enviamos datos de tu cuenta, correos ni términos de búsqueda. La elección y las cookies de estadísticas se conservan hasta seis meses. Este control se aplica a Analytics; AdSense gestiona por separado los anuncios y sus preferencias.