Mel Gibson estrella su coche en las colinas de Malibú.
Sumido actualmente en un polémico proceso de separación, perdió el control de su Maserati y se precipitó contra una ladera por razones que aún se desconocen. En julio de 2006, el actor y director fue arrestado en la misma ruta con niveles de alcohol en sangre superiores a lo permitido. En esta ocasión, los controles policiales han determinado que Gibson no había bebido.