Barcelona, años sesenta. Es primavera, y Manuel Vázquez respira la vida a pleno pulmón. Sus personajes ―las Hermanas Gilda, Anacleto, la Familia Cebolleta…― triunfan entre los tebeos de la Editorial Bruguera. Mientras, el mejor dibujante de tebeos de España disfruta de lo que quiere cuando quiere, no paga nada, esquiva con ingenio a sus acreedores, burla y tima a sus jefes y se casa alegremente, coleccionando una familia tras otra.