Lindsay Lohan, de nuevo ante la justicia.
La actriz ha sido acusada esta vez de robar el pasado 22 de enero en una joyería un collar valorado en 2.500 dólares. Lohan todavía se halla en libertad vigilada tras ser condenada en 2010 hasta en dos ocasiones a castigos leves de rehabilitación y cárcel. Por ello, la concreción en su expediente de un nuevo cargo penal podría acarrearle serias consecuencias.