Grégoire Canvel lo tiene todo: una mujer que le ama, tres hijas maravillosas y un oficio que le apasiona: productor de películas. Grégoire vive para hacer cine, le dedica casi todo su tiempo y energía. Sólo descansa el fin de semana, espacio sagrado para estar con su familia. De talante hiperactivo, carismático, elegante y pasional, Grégoire provoca la admiración de todos.