Oliver conoce a la impredecible e irrevenrente Anna unos meses después de la muerte de su padre. Mientras, los recuerdos de Hal, su padre -un hombre que, tras 44 años de matrimonio, salió del armario a los 75 años- siguen aflorando. Ahora Oliver se esfuerza por amar a Anna con la valentía y el humor que éste le enseñó.