Corre el año 1872. Un pistolero sin nombre al que se refieren como "Manco" (Clint Eastwood), ex sargento del ejército de la Unión durante la Guerra Civil norteamericana, se dirige a San Miguel, un pueblo en la frontera de México y los Estados Unidos, donde reina la confusión, y abundan los bandidos y las viudas. En este pueblo, dos familias, los Rojo y los Baxter, se disputan la supremacía del territorio.