París, 1977. Stella es una niña de 11 años, lúcida, curiosa y cautivadora, que comienza un nuevo curso en una prestigiosa escuela secundaria. Ante sus ojos se irá abriendo un nuevo mundo, una nueva manera de afrontarlo, lejos del único que conoce: el bar de sus padres, un refugio humilde, al que acuden amigos y gente de la clase trabajadora en el extrarradio de París. Allí comparte con ellos partidas de póquer y de billar, películas, fútbol, bailes y música…