Hilary Swank se deshace de parte de su equipo.
La actriz dos veces ganadora del Oscar ha despedido a su manager, Jason Weinberg, y a Amie Yavor y Josh Lieberman, sus intermediarios con la agencia de representación CAA. La razón: las críticas recibidas por Swank tras aparecer (cobrando) en un acto organizado por Ramzan Kadyrov, el tiránico dirigente de la república de Chechenia, y al que asistió por recomendación de los citados.
