Neil Gaiman rinde su particular homenaje al Hombre Murciélago con esta historia, donde todas las versiones del personaje tienen cabida, pero que tiene sentido por sí misma, ya seas fiel seguidor de sus cómics o la primera vez que lees al personaje.
Uno de los máximos aciertos de la franquicia Star Wars de Marvel ha sido su capacidad para presentar proyectos entroncados a las diferentes etapas de la serie cósmica original. De esta manera, si el estreno de SW: El Despertar de la Fuerza evitaba que la editorial pudiera explorar las nuevas líneas argumentales, su decisión de situar sus primeras colecciones en el nexo entre Una Nueva Esperanza y El Imperio Contraataca les permitía atraer a esos fans que se criaron con la trilogía original de George Lucas y mostrar a sus principales protagonistas como los recordaba toda una generación.
Mark Millar es un guionista escocés que llegó al cómic estadounidense de mano de su compatriota Grant Morrison y que comenzó su andadura en títulos como Aztek, Flash o La Cosa del Pantano. Como la mayoría de sus compañeros guionistas ingleses, sus orígenes comiqueros hay que buscarlos en las propiedades de 2000AD pero, desde muy pronto, dejó claro el salvajismo de sus propuestas y su capacidad de conectar con los temas e historias preferidas por los lectores del medio.
Creo que a la hora de encarar la crítica de una obra tan trascendente en el cómic como esta que nos ocupa, debemos empezar por lo obvio: From Hell es una obra básica y enorme para entender las posibilidades e importancia del medio. Su capacidad transgresora y salvaje unida al espectacular trabajo de investigación de una de las más difíciles y visionarias personalidades del cómic, convierten esta reconstrucción de los crímenes del más misterioso asesino en serie en una lectura necesaria y vital para todos los que amamos esta forma de arte.