Pues llegó el día. La etapa de Rick Remender en Punisher está siendo de todo menos típica. Ha enfrentado a Frank Castle contra superhéroes casi todopoderosos haciendo las veces de guardaespaldas, villanos encapuchados al frente del mundo del hampa y malvados renacidos de sus cenizas. ¿Qué podía hacer para mejorar eso? Puedes decir lo que quieras, pero esto no te lo esperabas.
Jonah Hex cruza sus caminos con el de un extraño charlatán feriante que oculta un terrible secreto relacionado con la muerte y la no-muerte lleno de peligros. Casi tanto como su encuentro con una compañía cirquense plagada de hombres oso, enanos de gatillo fácil e imitadores de algunos de los pistoleros más legendarios.
James Robinson y Mark Bagley son los encargados de traernos la última etapa del más poderoso grupo del Universo DC. Para su presentación y con la editorial sumida en el ataque de Nekrón y su Noche Más Oscura, los autores nos traen una saga que sirve como presentación de las futuras tramas y como parte esencial de esa macrohistoria iniciada por Geoff Johns en la colección de Green Lantern.
El Líder planea secuentrar a las mentes más brillantes. El Hulk rojo y el verde deberán unir fuerzas para desmontar una estratagema que amenaza al planeta.