"Producir el mejor juego jamás creado de la 2ª Guerra Mundial": ése es el ambicioso objetivo de Rich Farelly y Noah Heller, director creativo y productor, respectivamente, de Call of Duty World at War. La apuesta es, cuanto menos, arriesgada. Aunque para ello cuentan con el engine mejorado del COD 4, una serie considerable de mejoras, y el sello de calidad que acompaña a cualquier producto de esta franquicia.
Recuperada para la primera línea del cine tras ser la cara visible de una generación, Maribel Verdú se encuentra en un momento excepcional bajo las órdenes de Francis Ford Coppola en el rodaje de Tetro. No obstante antes aparecerá en las salas de cine por ‘Gente de Mala Calidad’, y celosa de que su actual trabajo no eclipse su estreno, elude en todo momento cualquier referencia a su aventura al otro lado del charco. Ni tan siquiera nombra al director de Apocalypse Now. Por el camino nos permite saber que parece temer más a internet que a los mismísimos fantasmas.
Este Mystery Dungeon es un “roguelike” en toda regla, es decir, forma parte del género abuelo de los RPG´s modernos. La base del mismo consiste en una ausencia casi total de historia profunda y la motivación se reduce a avanzar por escenarios hasta que el protagonista alcanza su objetivo o es eliminado en el intento. De esta forma se configura un resultado delicioso, con aroma a clásico por los cuatro costados, pero que solo van a disfrutar aquellos que verdaderamente tengan paciencia con juegos de extrema dificultad, como es el caso.
Todo no quedó en un mal sueño. Resulta que todavía hay más. Y no ha hecho más que empezar: Silent Hill Origins nos remonta a la génesis del pueblo demoníaco. Un camionero fanfarrón con un pasado turbulento será el protagonista de esta entrega, víctima de la forzosa atracción que Silent Hill ejerce sobre aquellos que osan acercarse...