Dicen que desde que Stanley Kubrick leyó, en 1969 en la revista Harper's Bazaar, el relato titulado "Supertoys last all summer long", se obsesionó con la idea de hacer Inteligencia Artificial. Posiblemente su terco perfeccionismo le llevo a apartar el proyecto hasta que llegará el momento ideal, pero acabó quedando como parte de su legado, materializandose en un díficil cometido para su amigo Steven Spielberg .
Representativo dentro del beat'em up bidimensional de principios de los noventa, Final Fight vuelve a Game Boy Advance para placer de nostálgicos saciando los sueños de curtidos jugadores.
Fue la estrella en la primera etapa de la recordada Super Nintendo, y volvió a arrasar en la N64 dando a muchos motivos de sobra para apartar dudas sobre ésta máquina.
La llegada de la Game Boy Advance venía aparejada a este nombre, y finalmente ambas figuras pueden estar unidas como tantos esperabamos.
Debutó con Tesis ofreciendo un gran ejemplo de rentabilización de medios y demostrando su predilección por las historias atípicas. "Abre los ojos" desbarató la idea de que lo suyo podía haber sido la suerte del principiante con una historia inquietante a medio tiempo entre lo onírico y lo real.
"Los otros" consuma esta trayectoria dejando a Amenabar en lo más alto, no sólo por su buen gusto y polivalencia, sino por su esmero en el detalle y su gran profesionalidad.
No son precisamente pocos los devotos de las aventuras de Zelda, y tienen sobrados argumentos para explicar el porqué de su opción. Con uno de sus juegos ubicados entre los mejores de la historia, vuelve a escena en la más grande y la más pequeña de Nintendo, para darnos más momentos mágicos e inolvidables.
Mucho se ha venido hablando de esta secuela, y es que mucho ha sido el tiempo que nos ha tenido en vilo. Junto a la prometedora versión de Metal Gear para la nueva bestia de Sony, esta ha sido la mayor baza de la marca y juego insígne para justificar por si solo la compra de una consola tenga esta el precio que tenga.
Tras toda esta larguísima espera prolongada en larguisimos meses, atenuados ligeramente por imágenes y videos impactantes que se abrían paso por entre rumores, especulaciones y sobre todo RETRASOS , Gran Turismo llega POR FIN y lo hace para arrasar.
Lagrimitas de melancolía y emoción surcan mis mejillas cada vez que recuerdo mi primer contacto con el Half Life de Valve. Ahora, cuando me detengo y observo todas las segundas partes, Mods y ampliaciones de este
requete-quete-quete-increíble juego me planto ante la caja azul de su última... ¿ampliación?, ¿Mod?, ¿fasecilla?... ¿tomadura de pelo? y ya no sé qué pensar. Vamos, que Half Life es lo que es por lo que fue, pero llega un momento en la vida de toda gallina, en el que deja de poner huevos de oro para pasar a ponerlos de plomo. Esto es Half Life: Blue Shift.
Basada en la vida de uno de los narcotraficantes estadounidenses más famosos y precursores en el comercio de la cocaína, Blow es una buena película quizá excesivamente benevolente con los especuladores de estupefacientes.
Dan verdaderas ganas de meterse en el negocio.
El software español sigue tratando de recuperar el gran momento del que disfrutó en los 8 bits.
Jose Vicente Pons vivió la mejor época como uno de sus protagonistas: dentro de Opera, y siendo uno de los responsables de grandes y destacados títulos como Corsarios, Ulises (su opera prima) y varios programas para Gun Stick.
Ahora, en este momento esperanzador, demuestra que conoce el terreno a la perfección, que hay vida más allá de Commandos y Blade, y que para ser un buen programador en España no hace falta vivir en Madrid.
Konami sigue intratable, y cuando explota sus mayores filones demuestra su mimo y experiencia para seguir cimentando grandes sagas que ojalá nos acompañen para siempre. Una de las de mayor tradición es CastleVania, que aparece en escena junto a GameBoy Advance para darnos una auténtica obra maestra