Hasta la fecha, ni su estatura (1,73) ni su envergadura física le habían planteado problemas al actor a la hora de encarnar a Tony Stark y su alter ego superheroico. Pero el rodaje de “Los Vengadores” junto a Hulk/Mark Ruffalo (1,75), Ojo de Halcón/Jeremy Renner (1,78), Capitán América/Chris Evans (1,84), Loki/Tom Hiddleston (1,87), Nick Furia/Samuel L. Jackson (1,89), Erik Selvig/Stellan Skarsgård (1,91) y Thor/Chris Hemsworth (1,91) parece haberle acomplejado hasta el punto de solicitar unos centímetros extra de altura en su calzado para “Iron Man 3”. En declaraciones recientes concedidas a la revista masculina de forma física “Men’s Fitness”, Downey Jr. confesaba de hecho que “nunca habría pensado que fuese apto para interpretar películas de acción. No tengo el cuerpo para ello. No soy particularmente alto, ni fuerte, ni rápido ni agresivo…”
La repercusión popular y crítica a nivel internacional de la ópera prima de Cornish le ha convertido en objeto de deseo a ojos de los ejecutivos de Hollywood. El guionista y director británico ha manifestado en el marco de la Comic-Con de Nueva York que se está estudiando la posibilidad de filmar una secuela, un remake o un spin-off televisivo de “Attack the Block”, aunque las negociaciones para ello se encuentran en un estadio muy temprano.
Ante las dudas que ha despertado en los aficionados el anuncio de Marvel de que “Los Vengadores” será convertida a las tres dimensiones en posproducción, el director del film ha declarado a la web estadounidense JoBlo que “el 3D de “Los Vengadores” será sutil, nada de veinte minutos a través de un túnel porque queda chulo en tres dimensiones, ni gente apuntando cada dos por tres a la pantalla con objetos punzantes. Aunque, como es una película de acción, es normal que las cosas acaben saltando contra la pantalla de vez en cuando…”