El debut en el cine USA del surcoreano Kim Ji-Woon (“I saw the devil”), thriller en torno al sheriff de una ciudad fronteriza empeñado en detener a un capo mexicano de la droga que ha escapado a las autoridades norteamericanas, constituirá el primer papel protagonista de Arnold Schwarzenegger tras dejar su cargo como gobernador de California (etapa inspiradora de la serie animada “The Governator”, a cuyo protagonista prestará su voz también Schwarzie). El papel principal de “The Last Stand” iba a ser en principio para Liam Neeson, pero, como os contábamos el mes pasado a propósito de la secuela de “Venganza”, el actor irlandés parece dispuesto a tomarse un respiro en su carrera para recuperarse psicológicamente del fallecimiento accidental de su mujer, Natasha Richardson, en 2009.
Como os adelantábamos el pasado 15 de febrero, el director de “28 semanas después” e “Intruders” será el encargado de llevar otra vez a la pantalla el cómic de James O’Barr. La producción del film arrancará en otoño, una vez Fresnadillo haya tenido tiempo de trabajar en el guión del film. Atrás quedan para el realizador tinerfeño “Wednesday”, thriller producido por Spielberg que finalmente no ha visto la luz, y “BioShock”, paralizada por Universal.
El thriller protagonizado por Bradley Cooper y Robert De Niro, que se estrena en España el 8 de abril, salda su estreno con 19 millones de dólares, que le permiten obtener el puesto de honor en el box office estadounidense. Los siguientes puestos los ocupan 'Rango' e 'Invasión a la Tierra: Batalla Los Ángeles' (que ya se exhibían en semanas previas), el thriller 'The Lincoln Lawyer' y la comedia 'Paul'. En torno a 'The Lincoln Lawyer' ha surgido gran polémica ya que su distribuidora, Lionsgate, ha ofrecido descuentos acumulables para ver la película, hasta el punto de que a muchos espectadores la entrada les ha costado tan solo un dólar. Iniciativa que amenaza con desvirtuar el rendimiento económico de las películas, y que redunda en la crisis de público que afronta actualmente el cine: este fin de semana, la asistencia a las salas norteamericanas ha vuelto a perder alrededor de un diez por ciento respecto a las mismas fechas de 2010.