A su juicio existe una enorme desigualdad entre los juegos que venden -cuyas cifras son apabullantes-, y el resto, con serios problemas para recuperar lo invertido. La recesión no ha ayudado a que haya originalidad en las propuestas y también explica cómo que el juego sea bueno (y se refiere a las altas puntuaciones que muchos obtienen) no es una garantía. El estudio Bizarre fue uno de los finiquitados por Activision en sus recientes remodelaciones.
Kelly Sumner, CEO de la antigua editora del juego (Red Octane), lamentó que el abuso de la franquicia y las 'altas expectativas en ventas' hayan terminado por agotar injustamente a la franquicia. A su juicio, no podían esperar que vendiera mil millones de unidades después de la explotación de la marca. 'Trataron de vender demasiado, demasiado rápido: abusaron'.
Según Michale Pachter, resulta improbable que la compra se materialice, en tanto en MCV se estima que al precio de 20-22 dólares por acción la compra sería un hecho.
El juego que inició el furor de los títulos musicales, termina su reinado víctima del fin de su moda. Activision dejará de publicar nuevos títulos y desmantelará una división que hasta la fecha le ha dado cuantiosos beneficios.
En una de sus tácticas de publicidad viral, Epic ha publicado Duty Calls, una descarga gratuita que se mofa del título de Activision, compañía generalmente poco dada al humor ni a las concesiones con el uso de su imagen, por lo que hay medios que temen su reacción.
Su CEO John Riccitiello habla de un juego todavía no anunciado en el que tienen muchas esperanzas. Varias webs apuntan a la posibilidad de que se trate de un shooter, género en el que el CEO cree que tienen muchas posibilidades e incluso se permite advertir a Activision: 'hasta la fecha han estado por delante con Call of Duty, pero deberían empezar a estar preocupados'.